Cualquier movimiento tiene la aprobación de Jose Mourinho, quien no ha estado completamente convencido por las actuaciones de Camavinga en las últimas temporadas.
El Manchester City ha recibido la propuesta del Real Madrid y está sopesando si avanzar por el centrocampista, que es muy valorado en la Premier League por su rango en el campo y su poder físico.
El City ya ha reforzado esa área del campo en esta ventana, pagando 135 millones de euros por el internacional inglés Elliot Anderson, una gran suma para un centrocampista de contención. El club del Etihad también estaba interesado en Sandro Tonali de Italia, pero es el Tottenham quien parece estar a punto de ficharlo, en un acuerdo que supera los 100 millones de euros para el Newcastle.
El Real Madrid ve una posible salida de Camavinga como una oportunidad útil en este mercado, con el City aún buscando refuerzos en el mediocampo y los clubes de la Premier League capaces de pagar bien.
Mourinho ha dado su bendición al movimiento y no tiene objeciones a que Camavinga se marche, con los fondos que podrían usarse para traer a otro centrocampista al Bernabéu. El entrenador portugués todavía cree que su plantilla del Real Madrid necesita dos adiciones más, una en el mediocampo y otra en el centro de la defensa.
El Manchester City también ha estado semanas trabajando en un movimiento para Ayyoub Bouaddi, el prospecto marroquí del Lille. El contacto entre los clubes ya está en marcha, con el City considerando si ficharlo de inmediato o dejarlo cedido en el Lille por otra temporada.
Hasta ahora, el Real Madrid ha permitido que tres jugadores se marchen en comparación con la temporada pasada.
Dani Carvajal y David Alaba se marcharon cuando expiraron sus contratos, mientras que el club otorgó a Dani Ceballos un traspaso gratuito, dejándolo en condiciones de negociar su próximo movimiento.
Más salidas siguen siendo posibles, con Fran García y Raúl Asencio siendo los nombres más probables a seguir.
Camavinga ha sido una presencia habitual en la plantilla del Madrid, pero la disposición de Mourinho para sancionar su venta apunta a un cambio en cómo el entrenador jefe ve sus opciones en el mediocampo de cara a la próxima temporada.
