Bayer Leverkusen hizo el movimiento más concreto a principios de la ventana, ofreciendo un préstamo con obligación de compra, pero Celta rechazó la propuesta de plano, según Matteo Moretto.
Ajax también tuvo una oferta de préstamo con opción de compra rechazada antes de que Beşiktaş hiciera un intento tardío en las últimas horas, solo para encontrar a Celta igualmente indiferente.
Moriba, que juega como centrocampista, se unió a Celta de forma permanente en 2025 por una tarifa de 6 millones de euros tras impresionar en préstamo la temporada anterior, habiendo soportado un período difícil en RB Leipzig tras su traslado desde Barcelona.
El internacional de Guinea, que ha ganado 25 selecciones por su país, se espera que permanezca en Galicia más allá de este verano, con Moretto informando que no hay perspectivas de una salida antes de que cierre la ventana.
Celta Vigo también había negociado un descuento en la tarifa de transferencia de Moriba desde Leipzig, con Barcelona también teniendo derecho al 10 por ciento de cualquier venta futura como parte de los términos adjuntos a su salida original de la academia del Camp Nou en 2021.
Firmó un contrato de cuatro años cuando se finalizó el traslado a Celta, con una cláusula de rescisión reportada en 30 millones de euros, subrayando la determinación del club de asegurar a un jugador que se ha convertido en una figura importante bajo el entrenador Claudio Giráldez.
El papel de Moriba en el mediocampo de Celta ha crecido significativamente desde que comenzó su período de préstamo, contribuyendo a una campaña que terminó en clasificación europea para el club gallego tras una larga ausencia de la competición continental.
Con su versatilidad y un producto final mejorado, el joven de 23 años es cada vez más visto como una de las historias de éxito más discretas de los clubes de perfil más bajo del fútbol español esta temporada, haciendo que la negativa de Celta a permitir una salida por una fracción de su valor no sea sorprendente.
Nacido en Conakry, Moriba pasó por la academia de Barcelona tras mudarse a España de niño, haciendo su debut en el primer equipo del club catalán antes de un cambio de alto perfil a Leipzig en 2021 por un inicial de 16 millones de euros más variables.
Ese período en Alemania nunca despegó completamente, con movimientos de préstamo a Valencia y Getafe en el camino antes de que Celta le diera una nueva plataforma para reconstruir su carrera. Su forma mejorada también se ha traducido en el escenario internacional, donde sigue siendo un habitual en la selección de Guinea.
