Con el traspaso de Thiago Almada a Flamengo ya bastante avanzado, el director deportivo del club ha centrado su atención en encontrar nuevos destinos para Alexander Sörloth, Matteo Ruggeri, Thomas Lemar y José María Giménez antes de que cierre la ventana de transferencias. Liberar fondos de esas salidas se considera esencial, con el Atlético priorizando un nuevo defensa central y un delantero como sus próximos objetivos de entrada.
Sörloth representa la venta potencial más lucrativa, con el Atlético de Madrid exigiendo alrededor de 40 millones de euros por el internacional noruego. La Juventus ya ha alcanzado un acuerdo personal con el delantero, pero aún está lejos de la cifra que busca el Atlético. Ruggeri, cuyo valor ha aumentado tras una temporada mejorada, podría alcanzar entre 25 y 30 millones de euros, con AS Roma, Fiorentina y Juventus mostrando interés, aunque ninguna ha hecho aún una oferta formal.
La situación de Giménez es más delicada. El Atlético está dispuesto a facilitar una salida más fácil si el uruguayo quiere regresar al fútbol sudamericano, pero exigiría al menos 10-12 millones de euros si prefiere unirse a otro club europeo, con una decisión esperada una vez que regrese de vacaciones.
Lemar es considerado el caso más complicado de todos tras un decepcionante periodo de cesión en Girona, donde problemas de lesiones persistentes lo limitaron a 1,259 minutos en 27 apariciones, regresando solo tres goles y una asistencia, lo que hace difícil su salida incluso sin buscar una tarifa.
El Atlético ya ha confirmado tres fichajes para la próxima temporada en Alejandro Grimaldo, Morten Hjulmand y Kang In Lee, pero Alemany está ansioso por evitar comprometer más fondos significativos hasta que se resuelva el negocio de salidas.
La plantilla de Simeone también tiene preguntas sin resolver sobre los futuros de Obed Vargas y Rodrigo Mendoza, ambos de los cuales podrían quedarse y luchar por un lugar o ser enviados a préstamo dependiendo de cómo se desarrolle el resto del mercado. Con poco más de un mes restante antes de que cierre la ventana, Alemany enfrenta un período ocupado tratando de equilibrar las cuentas mientras aún entrega los refuerzos defensivos y ofensivos que Simeone ha solicitado para la nueva campaña.
