El entrenador de la Juventus dejó claras sus exigencias durante las reuniones con la jerarquía deportiva del club. Para la posición de ataque, la atención se ha centrado principalmente en Alexander Sørloth.
Tuttomercatoweb informa que los funcionarios de la Juventus viajaron a Oslo para discutir con los representantes del noruego, y que el propio Sørloth ha dado su aprobación total para un traslado a Turín. Sus demandas salariales se describen como completamente manejables. Las conversaciones con el Atlético de Madrid sobre un asunto separado --el posible regreso de Nico González de manera permanente por aproximadamente 27-28 millones de euros, después de que el club español decidiera no activar la obligación de compra de su préstamo-- se entiende que están ocurriendo en paralelo.
Para la posición de portero, la situación es más complicada. La Juventus había esperado asegurar a Alisson Becker del Liverpool, pero el club inglés ha dejado claro que no está a la venta bajo ninguna circunstancia.
La búsqueda de alternativas ha llevado de vuelta a dos nombres que han estado circulando en el fútbol italiano durante semanas --Emiliano Martínez del Aston Villa y Guglielmo Vicario del Tottenham Hotspur. Tuttomercatoweb informa que Vicario ahora lidera las discusiones internas en la Juventus, con el club habiendo hecho contacto directo con el Tottenham sobre el ex portero del Empoli. Martínez sigue siendo una consideración, pero enfrenta una posible operación de mano después de la Copa del Mundo, lo que podría crear un problema de tiempo.
En defensa, Spalletti ha trabajado anteriormente con Kim Min-jae y quiere al defensa central surcoreano en la Juventus. Se entiende que se ha alcanzado un acuerdo verbal con el jugador. El obstáculo es el precio de venta que pide el Bayern Múnich de 40 millones de euros --una cifra que el director deportivo de la Juventus, Damien Comolli, considera excesiva dado el difícil temporada de Kim en Múnich, donde perdió forma y se vio rotado más de lo esperado.
La posición de Comolli es que las negociaciones a ese nivel no tienen sentido, y buscará alternativas a menos que el Bayern baje sus demandas. La posible venta de Gleison Bremer --quien puede irse a través de una cláusula de rescisión de 54 millones de euros a partir del 1 de julio-- podría generar los fondos necesarios para hacer que Kim sea asequible.
