El fallido traspaso de Rodri al Bernabéu no ha alterado los planes de Mourinho para la temporada, según informes desde España, con el entrenador portugués afirmando desde el primer día de la pretemporada que está satisfecho con la plantilla que ya tiene a su disposición.
Si bien un jugador del calibre de Rodri indudablemente habría elevado aún más el techo de la plantilla, fuentes cercanas al club insisten en que su ausencia no cambia el plan general para la campaña, con Mourinho supuestamente confiado en que tiene suficientes recursos para construir un mediocampo dominante y competitivo sin el ganador de la Copa del Mundo.
El papel de Bernardo Silva adquiere una mayor importancia en ese contexto. En lugar de llegar únicamente para operar por las bandas, se espera que el internacional portugués sea reubicado en un rol de mediocampo más profundo, asumiendo efectivamente algunas de las responsabilidades que Rodri habría llevado de haberse concretado el traspaso.
Mourinho supuestamente ve a Silva operando en el centro, involucrado en el juego de construcción y combinando con Jude Bellingham, Fede Valverde y Aurelien Tchouaméni, aportando la calma con el balón que el entrenador valora mucho. Dentro del club, la contratación de Silva siempre se entendió como un refuerzo para el mediocampo, independientemente de si llegaba otro jugador.
Fuentes cercanas al club describen la operación para fichar a Rodri como una impulsada por el departamento deportivo con el pleno respaldo del entrenador en todo momento, insistiendo en que no hubo desacuerdo interno sobre los méritos de perseguir al capitán de España, dada la magnitud de la oportunidad.
El Real Madrid exploró todas las vías abiertas, pero una vez que el jugador optó por un destino diferente, se dice que el club siguió adelante sin frustraciones persistentes. Vale la pena señalar que este marco de calma contrasta con otros informes en la prensa española que describen a Mourinho como considerablemente más frustrado por el resultado.
Sin embargo, dentro de Valdebebas, las fuentes mantienen que la plantilla no se ha debilitado, señalando la inminente llegada de Yan Diomandé como un refuerzo adicional para el ataque, con Mourinho convencido de que su grupo tiene el talento, la experiencia y el hambre para competir por cada trofeo nuevamente esta temporada.
