El defensor nacido en las Islas Canarias quiere quedarse y luchar por su lugar, pero el club, trabajando junto al superagente Jorge Mendes, está buscando una solución que satisfaga a todas las partes. Si su salida se completa con éxito, sería significativo para liberar fondos y espacio en la plantilla para que el Real Madrid persiga al nuevo defensa central que Mourinho ha solicitado para la próxima temporada.
La caída de Asencio en el orden de prioridades sigue la llegada de Ibrahima Konaté este verano, dejándolo detrás de Éder Militão, Antonio Rüdiger, Dean Huijsen y el propio Konaté en los planes defensivos de Mourinho.
Según Fabrizio Romano, la decisión ha estado en el aire desde el regreso de Mourinho al club en junio, como parte de una reconstrucción defensiva más amplia que también ha traído a Marc Cucurella y Denzel Dumfries este verano.
El Real Madrid ya ha ofrecido a Asencio a varios clubes europeos a través de intermediarios, siendo el RB Leipzig uno de los mencionados como posibles destinos, mientras que el Getafe y el recién ascendido Málaga también han sido acreditados con interés a nivel nacional.
A pesar de su corta edad y su papel anterior como titular habitual, el valor de mercado de Asencio se sitúa en un relativamente modesto €20 millones, lo que significa que cualquier club interesado se esperaría que cumpliera con una cifra cercana a esa para completar un acuerdo.
Se entiende que Mourinho ha identificado a un defensa central zurdo como su objetivo defensivo prioritario para el resto del mercado, con Alessandro Bastoni del Inter de Milán entre los nombres vinculados, y la salida de Asencio vista como un paso clave para liberar las finanzas necesarias para completar esa firma antes de que cierre la ventana de transferencias.
Asencio se integró en el primer equipo durante la temporada 2023-24 tras las lesiones de David Alaba, Éder Militão y Dani Carvajal, y pasó a ganarse un puesto de titular habitual bajo Carlo Ancelotti, incluso debutando con la selección nacional de España.
Firmó una extensión de contrato hasta 2031 el año pasado en reconocimiento a ese avance, incluyendo la cláusula de compra habitual del club que protege contra adquisiciones no deseadas. Ese compromiso a largo plazo significa que cualquier salida este verano probablemente tomaría la forma de un préstamo en lugar de una transferencia permanente, permitiendo al club mantener una participación en su futuro.
