Es una cifra que también se clasificaría entre los traspasos más caros en la historia de la Serie A.
El acuerdo se había considerado casi cerrado durante algún tiempo, con The Athletic informando que Ramos se sometió a su examen médico mientras estaba en el deber internacional con Portugal en Florida. Fabrizio Romano ha informado desde entonces que la tarifa fija se ha establecido en 74 millones de euros más bonos, una suma que sigue aumentando a medida que se finaliza la documentación.
PSG pagó 65 millones de euros para fichar a Ramos del Benfica en 2024, lo que significa que el AC Milan está pagando significativamente por encima de esa cifra por el internacional portugués.
La tarifa reportada superaría incluso la cantidad que el Inter de Milán pagó por Romelu Lukaku al Manchester United, un movimiento histórico en la historia de los traspasos de la Serie A.
Para el Milan, el movimiento es una declaración de ambición bajo Ruben Amorim. Ramos fue el delantero de primera elección del entrenador y el propio jugador presionó para unirse al entrenador portugués en San Siro, llevando el acuerdo hacia una conclusión.
La fuerte relación entre el propietario del Milan, Gerry Cardinale, y el presidente del PSG, Nasser Al-Khelaifi, ayudó a suavizar las negociaciones, con los dos clubes manteniendo un buen rapport durante todo el proceso.
La llegada de Ramos rompe el propio récord del Milan, superando los 49.5 millones de euros gastados para fichar a Rafael Leão, y anuncia las intenciones del club de cara a una temporada en la que se espera que Amorim compita en la parte alta de la Serie A.
La rapidez con la que se movió el acuerdo después de los informes iniciales es un reflejo de lo decisivo que ha sido el Milan en esta ventana.
Con Amorim al mando y una tarifa récord del club comprometida a un solo delantero, la ambición del proyecto no está en duda, y Ramos, uno de los delanteros más efectivos de Europa en las últimas dos temporadas, llega con las credenciales para justificar el gasto.
