El Inter de Milán había presentado previamente una oferta inicial de 20 millones de euros por el centrocampista del Liverpool, que también fue rechazada. Su propuesta revisada de 25 millones de euros ha recibido la misma respuesta, con el Liverpool exigiendo alrededor de 35 millones de libras -- aproximadamente 40 millones de euros -- y también buscando un porcentaje en cualquier futura reventa como parte de cualquier acuerdo.
Jones tiene un año restante en su contrato con el Liverpool, una situación que le da al Inter el aliento de que pueden adquirir al internacional inglés por debajo del precio de mercado. Sin embargo, el Liverpool no está dispuesto a ser presionado para una salida a precio reducido y parece estar preparado para dejar que él llegue a los últimos 12 meses de su contrato en lugar de aceptar una oferta que consideran insuficiente.
El acuerdo está demostrando ser difícil de avanzar a pesar del propio interés del jugador en el cambio, con la brecha entre lo que el Inter pagará y lo que el Liverpool aceptará siendo el obstáculo central.
El Liverpool siente que Jones vale significativamente más de lo que el Inter está dispuesto a ofrecer dado el actual mercado de centrocampistas, y considera que el enfoque del Inter hasta ahora está tan lejos de su valoración que no han alentado más conversaciones al nivel actual.
La situación se complica por una posible cláusula de reventa, un elemento que añade otra capa de negociación más allá de la tarifa de transferencia principal.
Si el Inter puede cerrar la brecha o buscar en otro lugar -- Manu Koné de la Roma también ha sido mencionado como una alternativa -- determinará qué tan rápido esta búsqueda particular llega a una conclusión.
