El Mirror informa que el copropietario Sir Jim Ratcliffe ha tomado la decisión de centrarse primero en las nuevas incorporaciones, con las discusiones sobre un nuevo contrato para Fernandes retrasadas hasta más adelante en 2026.
El jugador de 32 años está entrando en el último año de su contrato actual, que le paga alrededor de £250,000 por semana, aunque hay una cláusula de opción por un año disponible para extender ese acuerdo si es necesario.
El propio Fernandes ha ayudado a calmar los nervios. Antes de partir hacia los preparativos de la Copa del Mundo de Portugal en América del Norte, se reunió con figuras importantes del club y dejó claro que dejar el club no era algo que estuviera considerando. Los funcionarios del club han sido asegurados de que el capitán, a pesar de entrar en la posición contractual más incierta de su carrera en el United, no tiene el deseo de forzar una salida.
El Manchester United se ha clasificado para la Liga de Campeones la próxima temporada bajo el mando del entrenador Michael Carrick, quien fue nombrado en enero y ha comenzado a remodelar la plantilla. Ya se ha acordado un acuerdo para el centrocampista de Atalanta Éderson como la primera incorporación de Carrick, y se están buscando más fichajes en el centro del campo, el lateral izquierdo y el ataque.
La situación de Fernandes no está exenta de riesgos. No llegar a un acuerdo de renovación antes de que expire la ventana de opción podría dejar al United en una posición vulnerable para la próxima primavera. Por ahora, sin embargo, la energía del club está dirigida hacia afuera en lugar de hacia adentro.
