La escalada marca un salto dramático desde los aproximadamente 50 millones de euros que el Real Madrid esperaba que fueran suficientes.
El movimiento había ganado impulso tras semanas de incertidumbre, con el presidente del club, Florentino Pérez, que se había opuesto durante mucho tiempo a fichar al jugador de 30 años, cambiando su postura en los últimos días y dando luz verde para buscar un acuerdo, aunque estrictamente en los propios términos financieros del Madrid.
Los medios españoles habían informado de cifras de alrededor de 50 millones de euros, con algunos sugiriendo que el techo del Madrid se situaba más cerca de 60 millones de euros, una suma que el club considera justa por un jugador en el último año de su contrato, que expira en junio de 2027.
José Mourinho valora mucho a Rodri y está listo para darle un papel destacado en el mediocampo, y las conversaciones avanzaron aún más esta semana cuando la jerarquía del Madrid se reunió con los representantes del centrocampista; se presentó una primera oferta verbal de alrededor de 50 millones de euros, más posibles bonificaciones, a City a través de la Cadena SER.
Se decía que el Madrid estaba confiado en que el aspecto financiero no se convertiría en un obstáculo dado la buena relación entre los dos clubes.
Esa confianza ha sido puesta a prueba desde entonces. AS informó el viernes que el Real Madrid había puesto temporalmente en espera el acuerdo por Rodri para primero finalizar la firma de Yan Diomandé y reducir la plantilla antes de comprometer más fondos, aunque el club ha enfatizado al jugador que su interés sigue siendo firme.
El Manchester City, sin embargo, no muestra disposición a descontar al ganador del Balón de Oro: a 75 millones de euros, también necesitarían identificar un sucesor, siendo Ayyoub Bouaddi del Lille --valorado en alrededor de 100 millones de euros por el club francés-- visto como la opción principal en caso de que se concrete la salida de Rodri.
Para el Real Madrid, el mensaje de Manchester es claro: cualquier acuerdo deberá superar una barra considerablemente más alta de lo que se anticipó inicialmente.
