La finalización del acuerdo está ahora prevista para la próxima semana en Frankfurt, una vez que haya concluido la Copa del Mundo, con finales de julio como la fecha límite absoluta.
La DFB y Klopp han llegado desde hace tiempo a un acuerdo en principio sobre el cargo, que vería al hombre de 59 años suceder a Julian Nagelsmann después de que la campaña de Alemania en la Copa del Mundo terminara en una derrota por penales ante Paraguay. Lo que queda pendiente es una resolución con Red Bull, donde Klopp está contratado como Jefe Global de Fútbol hasta 2029.
El presidente de la DFB, Bernd Neuendorf, y su adjunto, Hans-Joachim Watzke, se reunieron el martes con el director ejecutivo de Red Bull, Oliver Mintzlaff, para trabajar en los términos de su salida de la empresa de bebidas energéticas.
Se entiende que las dos partes están cerca de un acuerdo, con informes que sugieren que Red Bull es poco probable que exija una tarifa de compensación que ascienda a millones, prefiriendo en su lugar un acuerdo en el que Klopp continúe compartiendo su experiencia con la empresa en una capacidad asesora más simbólica. Los detalles finales entre todas las partes involucradas aún deben resolverse antes de que se pueda hacer cualquier anuncio.
Si el movimiento se lleva a cabo como se espera, a Klopp se le encomendaría la tarea de reconstruir un equipo de Alemania que sufrió una salida humillante de la Copa del Mundo de este verano, eliminado en la fase de ronda intermedia por penales ante Paraguay.
La especulación sugiere que su contrato con la DFB se extendería hasta la próxima Copa del Mundo en 2030, dando al exentrenador del Liverpool y Borussia Dortmund un proyecto a largo plazo para remodelar la selección nacional después de un torneo decepcionante en América del Norte.
La cronología ahora apunta a una presentación formal una vez que se hayan resuelto las restantes cuestiones contractuales entre Klopp, la DFB y Red Bull, con todas las partes trabajando para una transición fluida en lugar de un anuncio apresurado.
