El delantero conoce bien el fútbol francés, habiendo pasado cinco temporadas en Lille antes de su traslado a Juventus, convirtiéndose en una de las figuras clave en ataque del club y ayudándoles a ganar el título de Ligue 1 2020-21.
Paris FC, ahora en su segunda temporada consecutiva de regreso en Ligue 1, cuenta con el respaldo de la fortaleza financiera de la propiedad de la familia Arnault junto con una participación de Red Bull, lo que les da los recursos para perseguir un movimiento que representaría uno de sus fichajes más ambiciosos.
David tiene contrato con Juventus hasta 2030, pero su futuro a largo plazo en Turín parece poco probable independientemente del interés de Paris FC. El entrenador Luciano Spalletti ha dejado claro que quiere un nuevo delantero centro, y la salida de David se considera el mecanismo que liberaría espacio y recursos para esa llegada, particularmente después de que la llegada permanente de Randal Kolo Muani redujera aún más el camino de David hacia el XI titular.
Habiendo llegado con un traspaso gratuito el verano pasado, cualquier venta representaría una ganancia de capital para Juventus independientemente de la tarifa, con el club que anteriormente se decía que buscaba entre 20 millones y 30 millones de euros por el jugador de 26 años, una valoración que hasta ahora ha mantenido el interés de Turquía, Inglaterra y otros lugares en Francia de convertirse en ofertas concretas.
Se entiende que David mismo ha resistido varios acercamientos ya en esta ventana, manteniéndose interesado en conquistar a Spalletti y revivir su carrera en Serie A en lugar de irse, lo que podría complicar los esfuerzos de Paris FC incluso si se pueden acordar los términos financieros con Juventus.
