Torres, 26, tiene contrato en el Camp Nou hasta el verano de 2027, y el Paris Saint-Germain se ha posicionado fuertemente en la carrera por su firma, supuestamente a petición del entrenador Luis Enrique, ya que busca añadir más calidad a los campeones de Europa. Sin embargo, se dice que el Barcelona tiene una hoja de ruta clara para el jugador y está trabajando para asegurar su futuro a largo plazo en el club.
"El Barça sigue contando con él como un activo importante y quiere renovar su contrato, a pesar de los 8 millones de euros que tendrían que pagarse al Manchester City, según lo estipulado en el traspaso de enero de 2022. El plan de la jerarquía del Barcelona es hacerlo en septiembre, una vez que se haya cerrado la ventana de transferencias de verano, por razones de Fair Play Financiero", informó Mundo Deportivo.
La cláusula data del traspaso original de 55 millones de euros de Torres desde el City, y requeriría que el Barcelona hiciera un pago inmediato al club de la Premier League si extienden su contrato antes de que expire.
Retrasar cualquier renovación hasta septiembre permitiría al club catalán registrar el acuerdo sin que afecte sus cálculos de Fair Play Financiero durante la ventana de transferencias actual, aunque hacerlo deja a Torres expuesto al interés de otros en el ínterin.
Torres anotó 21 goles y proporcionó tres asistencias en 49 apariciones para el Barcelona la temporada pasada, y su forma tanto para el club como para la selección significa que el Barcelona está decidido a evitar perderlo por una tarifa reducida o gratis una vez que su contrato se acerque a su expiración, incluso mientras el PSG continúa monitoreando la situación de cerca.
El presidente del Barcelona, Joan Laporta, restó importancia a la especulación cuando se le preguntó sobre el interés del PSG durante la Copa del Mundo, diciendo solo: "He oído algo sobre eso, pero no estamos al tanto de nada. Es un jugador del Barça."
La renuencia del club a comenzar conversaciones formales de renovación antes de septiembre se debe tanto a la cláusula del Manchester City como a la salida de Robert Lewandowski al Chicago Fire, lo que ha dejado al Barcelona sin su número nueve establecido y ha hecho que la presencia continua de Torres sea cada vez más importante independientemente de las complicaciones financieras involucradas.
