El hombre de 46 años ha firmado un contrato de cuatro años que lo mantendrá al mando hasta la Eurocopa 2028 y el Mundial 2030, convirtiéndose en el primer entrenador no neerlandés de la selección nacional desde que el austriaco Ernst Happel renunció en 1978.
El nombramiento pone fin a una búsqueda que comenzó cuando Ronald Koeman renunció tras la eliminación de los Países Bajos en los octavos de final ante Marruecos en el Mundial de este verano.
"Considero un gran honor convertirme en el entrenador de la selección nacional de los Países Bajos", dijo Xavi. "Como alguien que recibió su formación en la academia del Barca, con fuertes influencias de Johan Cruyff y Rinus Michels, entre otros, siento una conexión especial con el fútbol neerlandés.
"Se podría decir que soy en parte un hijo del fútbol neerlandés. Otros grandes entrenadores, especialmente Louis van Gaal, bajo quien hice mi debut en el Barca, y Frank Rijkaard, también jugaron un papel importante en mi formación como jugador y entrenador."
El camino de Xavi hacia el puesto no fue sencillo. El exentrenador del Liverpool, Arne Slot, había mantenido conversaciones con la Real Asociación Neerlandesa de Fútbol sobre la vacante, pero confirmó que se había retirado porque quiere que su próximo rol sea en el fútbol de clubes, mientras que también se informó que Roberto Martínez había discutido la posición antes de que esas conversaciones no progresaran.
Los Países Bajos finalmente recurrieron a Xavi, cuya única experiencia previa como entrenador más allá de Al-Sadd fue en el Barcelona, donde ganó un título de La Liga en su primera temporada completa al mando tras su nombramiento en noviembre de 2021, antes de abandonar el club en 2024.
Xavi, quien ganó tres trofeos internacionales durante una carrera como jugador construida en el Barcelona, fue parte del equipo de España que venció a los Países Bajos en la final de la Copa del Mundo 2010, lo que añade una capa adicional de historia a su nombramiento.
Asumirá su primer partido contra la Alemania de Jurgen Klopp en la Liga de Naciones el 24 de septiembre, un encuentro que ofrecerá una primera indicación inmediata de cuán rápido puede imponer sus ideas en una selección neerlandesa que aún busca dirección tras un verano decepcionante en América del Norte.
