El extremo del Real Madrid podrá negociar su futuro lejos del club si la renovación de su contrato no se convierte en un acuerdo legal firmado antes de entonces.
Aún hay tiempo. Vinicius y el Real Madrid han acordado abordar la renovación una vez que termine la Copa del Mundo.
El club no desea interferir en su participación en un torneo que, hasta ahora, ha sido excepcional, y esa forma inevitablemente pesará en las negociaciones una vez que comiencen.
El dinero sigue siendo el principal punto de fricción. Vinicius quiere un aumento significativo en su salario actual de alrededor de 20 millones de euros por temporada.
Sus últimas dos campañas a nivel de club no han fortalecido su caso.
Sin embargo, sus actuaciones en la Copa del Mundo son prueba de que pocos delanteros igualan su capacidad para ser decisivo cuando juega en su mejor nivel.
Que eso se extienda a los aproximadamente 30 millones de euros al año que se entiende que quiere parece poco probable.
Fuentes dentro del Real Madrid están instando a la calma. El presidente del club, Florentino Pérez, expuso su posición durante la campaña electoral que llevó a su reelección el 7 de junio.
"Vinicius quiere quedarse y yo quiero que se quede."
Hizo el comentario a El País mientras aún era candidato.
Vinicius abordó el tema él mismo en una conferencia de prensa el 12 de junio.
"En este momento estoy enfocado en la selección nacional. Hablaré sobre todo lo relacionado con Madrid después de la Copa del Mundo.
"En este momento solo estoy enfocado en mi país, mis compañeros de equipo y en tener un gran torneo."
La Copa del Mundo será un factor significativo en su futuro. Ningún club de terceros ha presentado aún una oferta firme sobre la mesa. Arabia Saudita había explorado la posibilidad de ficharlo, con sumas enormes mencionadas, aunque ese interés parece haberse enfriado desde entonces, si es que alguna vez fue más que presión ejercida por su propio entorno.
La forma de Vinicius en la Copa del Mundo, tres goles y dos asistencias en los tres primeros partidos de Brasil, podría llamar la atención de los principales clubes de Europa.
Hasta ahora, poco ha surgido más allá de un interés vago por parte del Chelsea hace algunos meses. Esa ruta ahora se considera cerrada tras la llegada de Xabi Alonso como entrenador del Chelsea.
La relación entre el entrenador vasco y el brasileño se rompió durante su breve y turbulento período juntos en el Bernabéu, un conflicto que llegó a su punto culminante cuando Alonso sustituyó al extremo durante un Clásico.
A pesar del tono público calmado del Real Madrid, el tiempo favorece a Vinicius, quien será libre de decidir su propio futuro en apenas seis meses.
Siempre ha insistido en que su prioridad es permanecer en el club al que se unió de adolescente y donde se convirtió en una estrella global, un deseo que comparte el Real Madrid.
Sin embargo, aún no se ha materializado un acuerdo, y la incertidumbre en torno al futuro del brasileño parece continuar hasta que se resuelva, de una forma u otra, después de la Copa del Mundo.
