Un departamento de portería debilitado por la marcha de Diego Conde al Betis y el cambio de Arnau Tenas al Mallorca necesitaba refuerzos, y el Villarreal ha optado por la experiencia en lugar del potencial.
Péter Gulácsi, de 36 años, llega con un contrato de dos años para competir con el brasileño Luiz Júnior por los guantes, habiendo pasado 11 temporadas y 362 partidos estableciéndose como uno de los porteros más fiables de la Bundesliga en el RB Leipzig, 269 de esos partidos en la máxima categoría alemana desde que ayudó al club a conseguir el ascenso en su temporada de debut.
Fue el número uno del RB Leipzig durante una década y levantó una copa nacional durante ese periodo, antes de que una lesión a mitad de temporada le costara su puesto de titular el año pasado y abriera la puerta a este movimiento; el Villarreal está pagando una tarifa fija reportada de 2 millones de euros más complementos.
Más allá de su presencia física, de 1.92 m de altura y con una fuerte distribución desde el fondo, Gulácsi aporta un verdadero pedigrí que las opciones de portería del Villarreal carecían: 58 selecciones con Hungría y más de 70 apariciones en clubes europeos, 41 de ellas en la Liga de Campeones.
Las llegadas de porteros del Villarreal en esta ventana son separadas de los regresos de los cedidos Carlos Romero e Ilias Akhomach, convirtiendo a Gulácsi en la primera incorporación genuina del club desde fuera del verano.
Hay una nota al pie inusual en su carrera que añade un matiz a su nuevo entorno: Gulácsi pasó cinco temporadas en las filas del Liverpool sin hacer nunca una aparición competitiva en el primer equipo, sentándose en el banquillo hasta en 50 ocasiones a lo largo de esos años, incluyendo 31 detrás de Pepe Reina, quien ahora entrena al equipo juvenil del Villarreal y se cruzará nuevamente con Gulácsi.
Las conexiones son aún más profundas: Gulácsi trabajará bajo la dirección del entrenador de porteros Xavi Valero en el Villarreal, el mismo entrenador que ocupó ese puesto durante sus años en Liverpool y que coincidió con Gulácsi y el entonces entrenador Rafael Benítez durante dos temporadas en Anfield.
