Tribuna Deportiva informó que el jugador de 22 años y el club se han sentado a discutir una renovación, con su contrato actual expirando a finales de junio. Domínguez se unió al Valencia desde su Granada natal en 2018 y ha pasado ocho años progresando a través del sistema de academias.
Sus estadísticas de la temporada dejan clara la urgencia. Domínguez ha anotado 16 goles para el VCF Mestalla --el equipo reserva del Valencia-- en esta campaña, con diez de esos goles viniendo en sus últimos nueve partidos. Esa racha de finalización es del tipo que atrae la atención de otros, y los clubes han comenzado a monitorear su situación.
El Valencia tiene una opción previamente negociada para extender su contrato por tres temporadas en términos de primer equipo --una cláusula insertada en su última renovación que el club debe ejercer antes del 31 de mayo. La pregunta es si el departamento deportivo actuará al respecto, dado que el entrenador principal Carlos Corberán ha utilizado a Domínguez solo de manera esporádica a nivel de primer equipo, dándole cinco apariciones sin una racha sostenida.
La posición de su entorno es clara: ejecutar la opción es la demostración básica de que el Valencia realmente cree en él. Cualquier cosa menos que eso será interpretada como una señal para seguir adelante.
El camino de Domínguez hasta este punto no ha sido sencillo. Sufrió tres lesiones significativas --incluida una ruptura del ligamento cruzado anterior en 2024-- que descarrilaron lo que había sido una prometedora trayectoria inicial. Esta temporada representa su primera racha sostenida de salud y forma desde que irrumpió en el fútbol senior.
El Valencia ocupa el 12º lugar en La Liga con cuatro partidos restantes, tres puntos por encima de la zona de descenso. La prioridad del club es la supervivencia, pero las decisiones sobre Domínguez y la forma de la plantilla de la próxima temporada no pueden esperar mucho más.
Sus goles han hecho que la elección sea más simple y más complicada al mismo tiempo.