El lateral argentino no utilizó un lenguaje cómodo cuando se enfrentó a las Movistar LaLiga cámaras después.
"La verdad es que la segunda mitad de la temporada ha sido horrible, hablando claramente. Pero quiero agradecer a los aficionados por estar siempre ahí a pesar de la mala racha."
El Espanyol estuvo 18 partidos de liga sin ganar durante la temporada, una secuencia que había puesto en serio peligro su estatus en la máxima categoría. El cambio en las últimas semanas, que produjo victorias consecutivas, fue el mínimo requerido para asegurar la supervivencia.
Romero aceptó que los jugadores, no el cuerpo técnico, llevaban la responsabilidad por el difícil periodo.
"Hemos tenido un tiempo terrible. Desde aquí, quiero disculparme con el entrenador. Esto ha sido culpa de los jugadores. La primera parte de la temporada fue increíble. Hemos estado 18 partidos sin ganar y en muchos de esos juegos podríamos haber ganado. Estoy feliz por la segunda victoria consecutiva y trataremos de ganar la tercera seguida la próxima semana."
También reflexionó sobre su propia contribución, que superó las expectativas que se había fijado al inicio de la campaña.
"No esperaba estos números. He cumplido la apuesta de marcar seis goles. Quiero dar una gran despedida a estos aficionados. Estoy orgulloso de mantener al Espanyol en la máxima categoría nuevamente."
La mención de Romero a una despedida sugiere que su tiempo en el club puede estar llegando a su fin. El jugador de 28 años está en el último año de su contrato sin ninguna indicación pública de que se esté discutiendo una extensión.