Según Diario AS, el club del Bernabéu tiene claro un punto por encima de todos los demás: Muñoz no será permitido unirse al Barcelona. Los vínculos entre el extremo y el club catalán han crecido en las últimas semanas, pero el Real Madrid tiene las herramientas contractuales para evitar que suceda.
Cuando Muñoz se unió a Osasuna el verano pasado desde la cantera del Real Madrid por alrededor de 5 millones de euros, el acuerdo le dio a Los Blancos una opción de recompra valorada en 8 millones de euros este verano, aumentando a 9 millones en 2027 y 10 millones en 2028. También tienen un derecho de tanteo y retienen el 50% de sus derechos económicos en cualquier transferencia futura.
Esa estructura significa que cualquier club que espere fichar a Muñoz debe primero superar al Real Madrid. Si el Barcelona se acercara a Osasuna directamente y acordara una tarifa, el Real Madrid ejercería inmediatamente su opción de recompra para bloquear el movimiento. Es el mismo mecanismo que el club utiliza con una variedad de graduados de La Fábrica, incluidos Nico Paz y otros.
El cambio de agencia que desató nuevas especulaciones -- Muñoz firmó recientemente con Niagara Sports, que también representa a Joan García y Dani Olmo -- ha sido firmemente descartado como una señal del Barcelona por aquellos cercanos al jugador. AS informa que el movimiento no tenía nada que ver con una transferencia planeada al Blaugrana y todo que ver con el deseo del jugador de cambiar de representación.
El interés en Muñoz se extiende mucho más allá de España. Clubes de la Premier League y de la Serie A ya han hecho consultas sobre un jugador cuya cláusula de rescisión está fijada en 40 millones de euros -- aunque cualquier comprador que active esa cláusula entregaría 20 millones de euros directamente al Real Madrid.
En el campo, Muñoz ha justificado más que la atención. Tiene cinco goles y tres asistencias en todos los partidos de La Liga esta temporada, anotó en su debut con España contra Serbia y ahora aspira a un lugar en la selección del Mundial este verano.
El Real Madrid aún no ha decidido si ejercerá la opción de recompra. Pero ya han decidido una cosa: el Barcelona no será el destino.