El jugador de 21 años ha aprovechado una lesión de Valentin Rosier y la falta de llegada de Lizancos desde Burgos, forzando su inclusión en los planes de Luis Miguel Ramis con una serie de actuaciones seguras.
Arguibide ha jugado más de 500 minutos en los primeros siete partidos de liga de Osasuna, más que cualquier otro jugador de la plantilla.
Su consistencia también ha creado una nueva pregunta para Ramis, con el regreso de Rosier cada vez más cerca. El francés había ocupado anteriormente la posición como la opción más experimentada, pero la aparición de Arguibide le ha dado al entrenador otra solución por la derecha.
Osasuna podría haber extendido unilateralmente el acuerdo anterior de Arguibide hasta 2029, pero ambas partes acordaron en cambio añadir otra temporada, llevando el compromiso hasta 2030.
El acuerdo también es la primera operación que involucra a un jugador del primer equipo para el director deportivo 'Cata', quien acompañará a Arguibide en la ceremonia oficial de renovación la próxima semana.
El nuevo contrato incluye una cláusula de rescisión de 15 millones de euros, proporcionando una valoración clara para un jugador que se ha desarrollado a través de la academia de Osasuna.
Arguibide hizo su debut en la máxima categoría con el club hace más de dos años, pero su campaña actual representa un paso importante para establecerse como un jugador senior regular.
Su oportunidad llegó inicialmente debido a las circunstancias en torno a la plantilla, sin embargo, sus actuaciones han asegurado que la posición ya no sea sencilla.
Ramis pronto tendrá que decidir cómo equilibrar la forma actual de Arguibide con la experiencia de Rosier cuando el francés regrese a la contienda.
Para Osasuna, esa competencia es una consecuencia de la rápida aparición del graduado de la academia. Arguibide ha convertido una oportunidad creada por lesiones y circunstancias de reclutamiento en un lugar a largo plazo en los planes del club.
