El jugador de 40 años se unió al club italiano con un traspaso gratuito el verano pasado después de dejar el Real Madrid, donde pasó 13 temporadas.
Su contrato de un año incluye una opción para un segundo año que es activada por el propio jugador, no por el club -- un arreglo inusual que refleja su estatus dentro del equipo.
El primer requisito de Modrić es el fútbol de la Liga de Campeones. El Milan ocupa actualmente el tercer lugar en la Serie A, aunque su forma reciente ha sido irregular -- solo dos victorias en sus últimos cinco partidos de liga -- y equipos tan bajos como el sexto siguen en la contienda por los puestos europeos. La segunda condición es que Massimiliano Allegri permanezca como entrenador principal.
El italiano ha alineado a Modrić en casi todos los partidos de liga esta temporada y ha construido su sistema en torno a la inteligencia y posicionamiento del croata. La tercera es una garantía más amplia de que el Milan será competitivo en todos los frentes la próxima temporada.
Modrić cumple 41 en septiembre y también representará a Croacia en la Copa del Mundo este verano antes de tomar su decisión. El club, el cuerpo técnico y sus compañeros de equipo están presionando para que se quede, citando su impacto en el vestuario tanto como su habilidad en el campo.
Mientras tanto, Calciomercato informa que el Milan está acercándose a un acuerdo para fichar a Mario Gila del Lazio. El defensa central español de 25 años tiene contrato hasta 2027, y se informa que el Lazio busca alrededor de 25 millones de euros por su firma.