Hablando con Marca, el entrenador de 60 años, que llevó al Villarreal a un tercer puesto en LaLiga la temporada pasada por delante del Atlético de Madrid, expuso su versión de cómo se rompieron las negociaciones sobre un nuevo contrato.
"Lo tomo con total naturalidad. La gestión del club es la que decide."
Marcelino contrastó los términos que se le ofrecieron con los que se dieron a su sucesor.
"Y si prefieren dar tres años a un nuevo entrenador, que no conocen, con una temporada olvidable en el Rayo, en lugar de dar dos o tres al que ya tenían, que llegó aquí en una situación complicada, con 12 puntos de 13 partidos."
Señaló el cambio logrado durante esa primera campaña de regreso al club.
"Y luego el equipo en esa temporada consigue 34 puntos en la segunda mitad de la campaña. Logramos traspasos, generamos valor."
Marcelino también hizo referencia a los movimientos del club en el mercado de fichajes bajo su supervisión.
"La temporada siguiente terminamos quintos. También hacemos traspasos por valor de más de 100 millones de euros, reconstruimos el equipo y terminamos terceros."
Dijo que el trabajo realizado hacía difícil reconciliar la decisión.
"Y consideran que no deberían dar continuidad a un entrenador a lo largo de varias temporadas, sumado a una experiencia previa excelente, donde este cuerpo técnico había tomado el mando del equipo en Segunda División y al final de nuestro mandato estaba en cuarto."
Marcelino añadió que entendía el razonamiento del club aunque no estuviera de acuerdo con él.
"Eso es comprensible, lo entiendo perfectamente."
La ruptura, según múltiples informes en la prensa española, se centró en que Villarreal le ofreció a Marcelino una extensión de un año cuando él había estado buscando un mínimo de dos. Marcelino ha dicho anteriormente que esa diferencia era "no negociable" de su parte, y el contrato expiró el 30 de junio sin un acuerdo.
Al ser preguntado sobre su próximo movimiento, Marcelino fue sincero sobre la dificultad de elegir su próximo puesto en comparación con simplemente entrenar.
"Es mucho más fácil entrenar que elegir. Y elegir es complicado, porque toda nuestra carrera nos ha dicho qué debemos tener en cuenta al tomar esa decisión."
Reconoció que las decisiones anteriores no siempre se habían sopesado con suficiente cuidado.
"Porque hubo momentos en esas decisiones donde quizás no valoramos o analizamos las cosas lo suficiente, nos confiamos demasiado, y esos fueron los momentos donde tuvimos menos éxito."
Marcelino, cuyos 298 partidos a cargo lo convierten en el entrenador más experimentado en la historia del Villarreal a lo largo de dos etapas, ha estado vinculado con el interés de clubes en Inglaterra e Italia, y ha dicho que un movimiento al extranjero representa una opción real mientras considera su próximo proyecto.
