Manchester United lideró en dos ocasiones en Wroclaw antes de que Milan diera la vuelta al partido en los minutos finales, con Harry Maguire y Patrick Dorgu anotando para United, y Samuel Chukwueze, Alfadio Cissé, Gonçalo Ramos y Ruben Loftus-Cheek encontrando la red para el equipo de Amorim.
Amorim, ahora a cargo de Milan, buscó a varios de sus exjugadores después del pitido final, con la mayoría del equipo de United acercándose para saludarlo y estrecharle la mano. Las imágenes mostraron a Marcus Rashford, Kobbie Mainoo y Diogo Dalot manteniendo su distancia, sin que ninguno de los tres se acercara o abrazara al entrenador portugués.
La ruptura de Rashford con Amorim es la más llamativa de las tres. El delantero quedó fuera de los planes del entrenador y pasó la temporada pasada alejado de Old Trafford en dos préstamos separados, primero en Aston Villa y luego en Barcelona.
Mainoo también luchó por tiempo de juego regular bajo Amorim, quien fue despedido por Manchester United en enero después de que una racha de malos resultados hiciera que el club quedara fuera de la carrera por el título.
El desaire de Dalot fue más difícil de explicar, sin un conflicto público conocido entre ambos. Amorim había criticado abiertamente el nivel del defensor portugués en ocasiones, aunque Dalot luego elogió a su exentrenador y subrayó que los exigentes estándares habían elevado los niveles de rendimiento en todo el equipo.
En contraste, varios otros exjugadores de Amorim fueron rápidos en saludarlo calurosamente, con el capitán Bruno Fernandes entre los primeros en acercarse a su compatriota, seguido por Noussair Mazraoui, Luke Shaw, Joshua Zirkzee, Ayden Heaven, Lisandro Martinez y Matheus Cunha.
El contraste entre la cálida recepción de la mayoría del equipo y el desaire de Rashford, Mainoo y Dalot subrayó lo divisivo que resultó ser el período de 14 meses de Amorim a cargo en Old Trafford, antes de que Michael Carrick asumiera el cargo de manera interina.
