Carrick sabe que un resultado positivo fuera de casa contra el Fulham el domingo le daría más tiempo para cambiar las cosas durante el receso internacional de tres semanas.
No hay una verdadera sensación de que la jerarquía del United haya perdido la fe en el entrenador, quien aseguró la clasificación a la Champions League la temporada pasada antes de quedarse corto en el mercado de fichajes durante el verano, informa The Sun.
El Manchester United quedó eliminado de una tercera competición de copa consecutiva en la primera ronda y llega al fin de semana en el puesto 13 de la tabla, enfrentándose a un Fulham que aún no ha ganado esta temporada. Ineos le dio a Carrick solo un contrato de dos años en mayo, lo que significaría un giro sorprendente despedir a un tercer entrenador en tres años.
La forma en que el United sufrió dos derrotas en casa en cuatro días ha enviado ondas de choque a través de la afición. Perdieron ante un Manchester City reducido a 10 hombres después de 23 minutos, y luego fueron derrotados por un equipo de Brighton muy cambiado que se convirtió en el primer visitante en más de 50 años en ganar en Old Trafford después de ir perdiendo por dos goles.
Los jugadores de Carrick están bajo presión para responder, ya que las actuaciones han sido consistentemente malas. El United ha mostrado calidad genuina solo en dos períodos durante toda la temporada: la segunda mitad contra el Ipswich Town y los primeros 10 minutos contra el Brighton.
La defensa ha sido expuesta repetidamente, mientras que los delanteros Matheus Cunha y Bryan Mbeumo han tenido dificultades.
La decisión de no fichar a un lateral izquierdo especializado durante el verano también ha sido expuesta por la última lesión de Luke Shaw, que lo ha mantenido fuera durante tres partidos, sin que Patrick Dorgu ni Noussair Mazraoui puedan llenar el vacío adecuadamente en su ausencia.
Las eliminaciones del United en copas esta temporada han seguido un patrón similar de comienzos prometedores deshechos por lapsos de concentración, un tema que también se ha infiltrado en su forma en la liga. Con el receso internacional ofreciendo una rara pausa en el calendario, Carrick estará desesperado por entrar en él con una victoria en Craven Cottage en lugar de una cuarta derrota en siete partidos, lo que solo intensificaría el escrutinio sobre su posición de cara al otoño.
