Contra todas las expectativas, el Málaga ha regresado a la máxima categoría del fútbol español tras ocho años fuera, con una plantilla construida en torno a 14 graduados de la academia completando uno de los giros más improbables de la temporada.
Una victoria por 2-1 en Almería en la final del play-off aseguró el ascenso para un club que había pasado gran parte de la campaña sumido en la turbulencia fuera del campo, antes de que la llegada del entrenador Juanfran Funes transformara por completo su fortuna.
"Este es el Málaga," dijo un emocionado Izan Merino después del partido.
La previa de la final se vio empañada por escenas feas, con el autobús del Málaga apedreado por radicales locales a su llegada al estadio, dañando dos ventanas y obligando a retrasar el inicio del partido a las 9:30 p.m. después de que la plantilla se viera retenida en la autopista durante 40 minutos. El Estadio de Almería estaba lleno, con 344 aficionados del Málaga dentro del recinto y cerca de 5,000 más que viajaron sin entradas.
La primera mitad terminó sin goles en un encuentro cauteloso y táctico, con Andrés Fernández y Alfonso Herrero --los dos porteros más ocupados de la división-- realizando cada uno una sola parada.
El Málaga rompió el empate en el minuto 65 cuando un mal despeje de Bonini fue interceptado por Dani Lorenzo, quien asistió a Joaquín para que Chupe anotara el primer gol. Seis minutos después, Chupe se convirtió en asistente, encontrando a Larrubia para un audaz globito que duplicó la ventaja del Málaga.
El Almería respondió de inmediato, con la triple sustitución de Rubi inyectando nueva energía y Leo Baptistao reduciendo la diferencia poco después de entrar. Los minutos finales fueron frenéticos, con Andrés negando a Niño un tercer gol para el Málaga y Alfonso deteniendo el esfuerzo de Baptistao por un posible empate, antes de que el despeje de cabeza de Ely chocara contra el poste en el tiempo de descuento.
El Málaga aguantó durante 10 minutos añadidos para sellar el ascenso, completando un notable giro para un club que parecía destinado a un final muy diferente de la temporada solo unos meses antes. Marcó el último giro en un formato de play-off que ha producido algunos de los finales más dramáticos del fútbol español desde su introducción en 2011.
