Luke Chadwick admite que una vez se vio obligado a mentirle a Sir Alex Ferguson tras perderse un entrenamiento cuando era joven en el Manchester United.
Luke dice que se volvió adicto al programa de telerrealidad 'Gran Hermano', y después de una noche sin dormir, en realidad se quedó dormido por la mañana y se perdió el entrenamiento.
En lugar de confesar, Luke involucró a su novia y a su madre y creó una historia extravagante sobre su futura esposa rompiéndose la muñeca y teniendo que llevarla al hospital para recibir tratamiento de emergencia.