El enfoque es inesperado, informa Tuttosport, dado el historial de Lukaku como símbolo de los rivales de la ciudad, el Inter, donde ganó el Scudetto y se convirtió en uno de los delanteros más celebrados del club. Pero está asentado en Milán como ciudad y ha estado vinculado con los Rossoneri en varias ocasiones en los últimos años.
El momento no es accidental. Allegri ha sido consistente en sus demandas: quiere un delantero centro físico y experimentado capaz de tener un impacto inmediato, y se lo ha dicho al director ejecutivo Giorgio Furlani y al director deportivo Igli Tare en las recientes reuniones de transferencias.
El verano pasado, Allegri apuntó a Dusan Vlahovic, luego esperó conseguir a Rasmus Hojlund y habría aceptado a Artem Dovbyk. Los tres fracasaron. Sus requisitos no han cambiado.
Los objetivos principales en esta ventana son Alexander Sorloth del Atlético de Madrid, Nicolas Jackson del Chelsea -- actualmente cedido en el Bayern de Múnich -- y Goncalo Ramos del PSG. La pareja internacional italiana de Moise Kean en la Fiorentina y Mateo Retegui, ahora en Al Qadsiah, también están en la lista. Vlahovic y Robert Lewandowski siguen siendo posibilidades a largo plazo.
El nombre de Lukaku no está oficialmente en la lista. Se espera que el Napoli lo venda este verano tras decidir que no ha cumplido con las expectativas, y el AC Milan está realizando la debida diligencia sobre todas las opciones disponibles en lugar de descartar a nadie.
Para un jugador que una vez le dijo al Inter que volvía a casa -- y luego pidió irse -- un traslado a través de la ciudad a su rival más acérrimo sería el subplot más llamativo de la ventana de transferencias.