Motta negó a Gianluca Scamacca, Davide Zappacosta, Mario Pašalić y Charles de Ketelaere desde el punto penal mientras Lazio ganó 2-1 en la tanda de penaltis después de que el empate terminara 3-3 en el global.
El joven portero, que se unió al club desde el equipo de la Serie B Reggiana en enero, fue visto llorando al final del partido.
Hablando con TG1, fue sincero sobre la emoción: "Me dejé llevar un poco por la emoción, algo que nunca quiero mostrar. Mantenerse fuerte define más a la persona que eres que ser excesivamente emocional."
Su camino hacia la portería comenzó joven. "Me gustaba ser portero y lanzarme sobre la grava. Mi padre pensaba que estaba un poco loco, pero no sentía ningún dolor."
Su ídolo al crecer fue el ex portero del Chelsea y de la selección de la República Checa, Petr Čech. "Les dije a mis padres que quería ser como él, que quería intentarlo. Me dieron fuerza y hicieron muchos sacrificios para asegurarse de que estoy aquí hoy."
Sobre sus ambiciones a futuro: "Nunca quiero dejar de aprender, mejorar y crecer. Quiero intentar alcanzar lo más alto que pueda, sin arrepentimientos ni remordimientos, disfrutando de la vida sin quitarme nada."
Lazio se enfrenta al Inter de Milán en la final de la Coppa Italia el 13 de mayo.