Según Corriere dello Sport y Sky Italia, el entrenador de la Juventus, Luciano Spalletti, ha identificado a Lucumí como una prioridad defensiva y el club hizo sus primeras consultas el miércoles. El tiempo es urgente: la cláusula, válida hasta mediados de julio, representa la ruta más clara y rentable para completar cualquier transferencia.
Lucumí, que cumple 28 años el 26 de junio, ha sido uno de los defensas centrales más consistentes de la Serie A en cuatro temporadas en Italia. Se unió al Bologna procedente del KRC Genk en el verano de 2022 por 8 millones de euros y desde entonces se ha establecido como el líder defensivo de uno de los clubes más progresistas de la división. Esta temporada contribuyó con cuatro goles y tres asistencias en 31 apariciones en liga y participó en la campaña de la Europa League del Bologna, que llegó a los cuartos de final antes de ser derrotada por el Aston Villa.
Su contrato se extiende hasta junio de 2027, quedando un año después de este verano. Ha rechazado propuestas de renovación del Bologna, lo que hace que su salida en esta ventana sea casi una certeza.
El Bournemouth entró en la carrera inmediatamente después de confirmar la salida de Marcos Senesi al Tottenham Hotspur. Según el periodista Nicolò Schira, los Cherries identificaron a Lucumí como el reemplazo natural y han señalado su intención de activar la cláusula. El Sunderland había presentado previamente múltiples ofertas en el verano de 2025, todas las cuales fueron rechazadas, cuando también existía una cláusula de liberación en ese momento.
Para la Juventus, el colombiano zurdo encaja en un perfil que Spalletti ha buscado consistentemente. Las opciones del club en defensa central son escasas tras varias temporadas interrumpidas por lesiones, y la experiencia de Lucumí en la Serie A y su autoridad física lo convierten en una firma funcional inmediata en lugar de una de desarrollo.
La expiración de la cláusula el 10 de julio concentra el pensamiento de todas las partes interesadas. Después de esa fecha, el Bologna no estará obligado a vender a ningún precio fijo, y pueden optar por retenerlo y permitir que el contrato continúe en lugar de aceptar una oferta con descuento.
Tanto la Juventus como el Bournemouth saben que la ventana para el trato más limpio se cierra dentro de un mes.
