Bremer ya ha rechazado un acercamiento del Galatasaray, pero la operación sigue viva, con el jugador de 29 años supuestamente aún sin cerrar la puerta a un traslado a Turquía. Mientras tanto, se dice que la Juventus ya está alineando posibles alternativas en caso de que se materialice su salida, con Jean-Clair Todibo y Fikayo Tomori identificados como los principales candidatos para fortalecer la defensa.
La disponibilidad de Todibo ha sido impulsada por las circunstancias en su club actual, West Ham United, que fue relegado a la Championship este año y ha estado activo en la venta de sus jugadores de mayor perfil como resultado.
Los Hammers están listos para ingresar cerca de £200 millones en ingresos combinados solo por las ventas de Crysencio Summerville y Mateus Fernandes, y Todibo podría ser el siguiente en salir si la Juventus consolida su interés, con un traslado potencialmente más fácil de negociar dada la situación cambiada del club fuera de la Premier League.
Tomori, en el AC Milan, representa la otra opción, habiéndose establecido como un habitual en San Siro y manteniendo una buena relación con el nuevo director deportivo de la Juventus, Frederic Massara, quien lo llevó a Italia durante su tiempo en el club.
Si la salida de Bremer al Galatasaray se concreta, marcaría una salida significativa para la Juventus, que ha dependido en gran medida del brasileño desde su llegada del Torino, y dejaría al club necesitando actuar rápidamente para asegurar un reemplazo antes de que comience la nueva temporada de la Serie A.
La Juventus ha dejado claro que no consideran a Bremer un jugador que estén buscando vender activamente, pero su perfil encaja en la categoría de miembros importantes de la plantilla que el club podría dejar ir si llega una oferta suficientemente grande, reflejando la realidad financiera que enfrenta el club tras perderse el fútbol de la Liga de Campeones.
Se espera que la situación se aclare en las próximas semanas, con informes en Italia sugiriendo que la cláusula de rescisión de Bremer tiene una fecha límite a mediados de agosto, dando a la Juventus una ventana para determinar si este sigue siendo un acercamiento especulativo desde Estambul o se desarrolla en una venta que el club siente que no puede rechazar.
