La reunión, que se extendió más de dos horas, se centró en cómo presionar al Atlético de Madrid para negociar su salida en lugar de cualquier suavización de su postura.
Según Jijantes, el delantero argentino sigue tan decidido como siempre a unirse al Barcelona, un movimiento que ha deseado durante mucho tiempo y que el Barça le propuso por primera vez hace muchos meses.
La posición del Atlético no muestra signos de cambio. El club rechazó una oferta de 100 millones de euros del Barcelona hace varias semanas y sigue insistiendo en que Álvarez solo deja el Metropolitano si un pretendiente cumple con su cláusula de rescisión de 500 millones de euros en un solo pago.
Álvarez había esperado sentarse cara a cara con la jerarquía del Atlético tan pronto como el lunes, cuando regresó a los entrenamientos tras su descanso por el Mundial y se sometió a los exámenes médicos habituales. Esa reunión no ocurrió; el club dejó claro a través de canales informales que no veía nada que discutir con el delantero mientras su posición sobre su futuro permanezca sin cambios.
Aun así, no hay indicios de que Álvarez esté preparando desafiar al club públicamente o negarse a entrenar. El enfoque de su entorno, según Jijantes, sigue siendo medido: continuar trabajando normalmente en el Atlético mientras presionan discretamente por una resolución tras bambalinas.
El Barcelona, por su parte, ve a Álvarez como su objetivo principal para reforzar el ataque, con Deco habiendo reunido a los representantes del jugador tan recientemente como la semana pasada para mantener vivas las conversaciones de su parte.
Por ahora, ninguna de las partes parece dispuesta a ceder. El Atlético mantiene que Álvarez sigue siendo central para su plantilla de cara a la nueva temporada, mientras que el jugador continúa trabajando con sus agentes en la siguiente etapa de una saga que parece estar destinada a extenderse hasta las últimas semanas de la ventana de transferencias.
No es la primera vez que el Atlético ha rechazado el interés en el delantero este verano: el Real Madrid también vio una oferta cercana a los 150 millones de euros rechazada a principios de la ventana, con el club nuevamente señalando la cláusula de rescisión en lugar de entretener negociaciones. Álvarez sigue bajo contrato en el Metropolitano hasta junio de 2030.
