El director deportivo Deco había ofrecido enviar a Balde a Milan a cambio de Dimarco, con Barcelona también dispuesto a añadir un incentivo económico para cerrar el trato, según Sport.
La respuesta de Inter de Milán dejó poco margen para la negociación: la jerarquía del club considera a Dimarco indispensable para el equipo y no tiene intención de perderlo con la ventana a solo días de cerrarse.
La idea surgió en parte del complicado inicio de temporada de Balde. El jugador de 22 años fue excluido de la convocatoria inicial de Barcelona contra Elche y, cuando fue convocado para el siguiente partido contra Athletic Club, no jugó ni un solo minuto.
Hansi Flick desde entonces ha hecho un llamado público a que muestre mayor enfoque y consistencia si quiere forzar su regreso al equipo. A pesar de la presión, Balde ha dicho al club que quiere quedarse y luchar por su lugar.
La competencia por el puesto de lateral izquierdo se ha intensificado drásticamente este verano, con la llegada de João Cancelo y la aparición del adolescente Xavi Espart, lo que ha reducido el tiempo de juego de Balde. Ante ese embotellamiento, Barcelona estaba preparado para sacrificarlo si significaba traer a un jugador del calibre de Dimarco, pero la negativa inmediata de Inter a siquiera discutir la salida del internacional italiano ha cerrado esa vía, reafirmando su plena confianza en él y eliminando cualquier escenario de intercambio.
A menos que haya un cambio dramático de opinión, no se espera que el trato avance en las horas finales de la ventana.
La situación de Balde sigue sin resolverse: Manchester United y AC Milan han contactado sobre su disponibilidad en las últimas semanas, con el interés de Milan supuestamente condicionado a encontrar una estructura de préstamo o basada en plazos que funcione en lugar de una tarifa directa, mientras que se dice que una oferta permanente de United está valorada en alrededor de 40 millones de euros.
Por ahora, sin embargo, la preferencia declarada de Balde de permanecer y luchar por un puesto de titular significa que es poco probable que Barcelona fuerce una venta antes de la fecha límite del martes, a menos que la situación cambie significativamente.
