Solet, de 26 años, se unió a Udinese desde el Red Bull Salzburg el verano pasado y se ha establecido como uno de los mejores jugadores en la Serie A, comenzando en las 33 apariciones competitivas y contribuyendo con tres goles y una asistencia.
Con 1.93 metros, es una presencia físicamente imponente que ha sido central en la sólida organización defensiva de Udinese.
El Inter enfrenta una importante reconstrucción defensiva. Francesco Acerbi y Stefan de Vrij dejarán el club cuando sus contratos expiren en junio, dejando al menos dos vacantes en la línea defensiva. El futuro de Alessandro Bastoni también es incierto dado el interés del Barcelona.
Udinese está pidiendo 25 millones de euros más bonificaciones, una cifra respaldada por un acuerdo estructural con el entorno del jugador: si no llega ninguna oferta que iguale esa valoración antes del cierre de la ventana, Solet firmará un nuevo contrato puente con un salario significativamente más alto, extendiéndose más allá de 2027 y fortaleciendo aún más la posición de negociación de Udinese.
El Inter es considerado claro favorito por delante del AC Milan, Roma y un grupo de clubes de la Premier League que han estado siguiendo al jugador.
Una audiencia legal en abril fue identificada como un hito clave en la decisión del Inter de proceder, con el resultado entendido como una luz verde para su búsqueda.