Según La Gazzetta dello Sport, Glasner está esperando solo la confirmación de las oficinas del club en Via Aldo Rossi para formalizar un acuerdo y hacerse cargo de la reconstrucción más extensa en la reciente historia del Milan.
El austriaco de 51 años dejó el Crystal Palace este verano después de ganar la UEFA Conference League, la FA Cup y la FA Community Shield durante su tiempo en Selhurst Park. Ahora está sin club y ha decidido permanecer disponible para el rol en San Siro en lugar de buscar alternativas.
El proceso de toma de decisiones del AC Milan ha sido deliberado. El propietario Gerry Cardinale y el asesor Zlatan Ibrahimović han sido centrales en la búsqueda de un nuevo entrenador tras el despido de Massimiliano Allegri. Después de una reunión de seis horas con Glasner en Alemania --una sesión que dejó a ambas partes animadas-- la preferencia del Milan se volvió clara.
Sin embargo, el club está siguiendo una secuenciación específica. La estrategia de Cardinale es anunciar al nuevo director deportivo antes de confirmar al entrenador principal. El candidato principal para ese rol es Ralf Rangnick, actual entrenador de la selección nacional de Austria, quien comparte una profunda historia profesional con Glasner por su tiempo en la estructura futbolística de Red Bull. Rangnick ha establecido un plazo para la respuesta del Milan.
La primera alternativa a Rangnick es Ramón Planes, el exdirector del Barcelona y Al-Ittihad --aunque su nombramiento aumentaría significativamente las posibilidades de que Mauricio Pochettino, el entrenador de la selección nacional de Estados Unidos, sea nombrado como entrenador en lugar de Glasner.
Ibrahimović permanece en Los Ángeles y está en contacto diario con Cardinale mientras el club busca un nuevo director ejecutivo y director deportivo simultáneamente.
Para Glasner, la espera continúa. Pero el destino parece estar decidido.
