Fuentes del club fueron citadas diciendo "no todos encajan" cuando se les preguntó sobre las implicaciones del acuerdo, dado un ataque que ya incluye a Kylian Mbappé, Jude Bellingham, Vinícius, Diomande, Franco Mastantuono, Brahim Díaz, Gonzalo García y Endrick, con Rodrygo también todavía en la plantilla a pesar de una lesión a largo plazo.
El Real Madrid ya ha descartado tanto a Federico Valverde como a Bellingham como candidatos a salir, con Valverde a punto de ser nombrado capitán y Bellingham considerado inamovible tras su destacado Mundial con Inglaterra.
Eso deja a Vinícius como el nombre que los funcionarios del club más quieren mover, aunque la situación sigue siendo complicada por su estado contractual. El brasileño está buscando un aumento salarial significativo a medida que entra en el último año de su contrato, con informes que sugieren que quiere cerca de 30 millones de euros netos por temporada para igualar los salarios de su compañero Mbappé. El Real Madrid ha mantenido durante mucho tiempo que si Vinícius no renovaba antes del Mundial, como ha sucedido ahora, el club buscaría venderlo en lugar de arriesgarse a perderlo gratis el próximo verano.
El interés del Arsenal, que surgió en los últimos días, es hasta ahora el único interés concreto en Vinícius, sin que ningún otro club se haya acercado al Real Madrid por el jugador de 26 años. Un acuerdo no será sencillo dado su estatus en el club y su importancia en el ataque de José Mourinho, pero fuentes cercanas a la situación dicen que su salida sigue siendo la principal candidata para convertirse en la salida definitoria del verano del Real Madrid tras la llegada de Diomande, quien comparte la misma agencia de representación, Roc Nation, que Vinícius.
La incorporación de Diomande se ve internamente como un refuerzo para el flanco izquierdo independientemente de cómo se resuelva la situación de Vinícius, dada la capacidad del marfileño para operar en cualquiera de las bandas. Si Vinícius finalmente se queda, el Real Madrid aún se quedaría con una considerable sobrecarga de opciones ofensivas, lo que añade más peso al argumento de una salida en otra parte de la delantera incluso si no es Vinícius quien se va.
Por ahora, todas las indicaciones desde dentro del club apuntan al brasileño como el jugador cuyo futuro lleva la mayor incertidumbre a medida que la ventana de transferencias entra en su tramo final.
