Según Tuttosport, la relación entre los dos clubes se ha calentado lo suficiente como para apoyar una compleja operación doble, con múltiples jugadores potencialmente cambiando de manos a lo largo del verano.
Bremer tiene una cláusula de rescisión de 58 millones de euros en su contrato con la Juventus, válida entre el 1 de julio y el 10 de agosto. La posición de los Bianconeri es que esperan que se pague la cantidad total --o algo cercano a ello-- por el internacional brasileño, que hizo 31 apariciones competitivas la temporada pasada, anotando cuatro goles y proporcionando tres asistencias.
La salida esperada de Romero del Tottenham ha abierto el hueco en la defensa que hace a Bremer atractivo. El capitán del club enfureció a los aficionados durante la recta final cuando eligió asistir a un partido doméstico en Argentina mientras sus compañeros jugaban lo que resultó ser un partido de supervivencia contra el Everton. Su futuro en el club es ampliamente considerado como resuelto --se irá.
Vicario, valorado en alrededor de 20 millones de euros, ha sido identificado por la Juventus como una posible solución a su propia situación de portería tras una temporada decepcionante de Michele Di Gregorio. El internacional italiano ha indicado un deseo de regresar a la Serie A, según informes italianos.
Incluir a Vicario en cualquier oferta permitiría al Tottenham reducir el desembolso neto de efectivo por Bremer. Si la Juventus considera que el valor del portero es suficiente para reducir su precio de venta por el defensa central es la cuestión central de negociación.
Los Spurs ya han añadido a Andrew Robertson del Liverpool y están cerca de un acuerdo por Marcos Senesi del Bournemouth. Bremer representaría una declaración de adquisición defensiva mientras De Zerbi intenta construir el equipo que quiere desde cero.
La cláusula expira en agosto. El tiempo no es ilimitado.
