Una cláusula de rescisión de 80 millones de euros representa el techo del valor de Araujo para el club de Lisboa.
Según el medio portugués Record, Araujo es el candidato principal del Chelsea para ocupar la posición de lateral izquierdo vacante tras la salida de Marc Cucurella al Real Madrid por alrededor de 55 millones de euros. El jugador de 26 años tuvo una campaña destacada con el Sporting, contribuyendo con siete goles y seis asistencias en 47 apariciones en todas las competiciones, y tiene contrato en Portugal hasta 2029.
Araujo encaja precisamente en el perfil que Xabi Alonso prefiere: un jugador capaz de operar como lateral izquierdo en una defensa de tres, un sistema que el entrenador utilizó con gran éxito en el Bayer Leverkusen.
El Manchester United también está monitoreando al uruguayo, habiendo enviado representantes para verlo en la Copa del Mundo. El interés de United refleja una búsqueda más amplia de opciones de lateral izquierdo mientras Michael Carrick evalúa sus prioridades de verano.
El Tottenham es el tercer club de la Premier League identificado como pretendiente. Las actuaciones de Araujo en la Copa del Mundo --incluyendo un gol y dos asistencias en los partidos de la fase de grupos-- han acelerado un interés que ya se estaba gestando antes del torneo.
El Sporting mantiene a Araujo con un contrato largo y una cláusula de rescisión alta y no tiene ninguna obligación de vender barato, pero los tres clubes representan dinero de la Premier League, y la propia apertura del jugador a un traspaso podría resultar decisiva.
La carrera por Araujo refleja la urgente necesidad que tienen los tres clubes de abordar su lado izquierdo. El Chelsea perdió a Cucurella, el United tiene preguntas sobre la disponibilidad y el rol a largo plazo de Luke Shaw, y los Spurs están reconstruyendo por completo bajo Roberto De Zerbi.
La disposición del Sporting a negociar por debajo de la cláusula de rescisión de 80 millones de euros añade una capa de pragmatismo a una situación que de otro modo podría convertirse en una subasta sencilla. La rapidez con la que uno de los tres clubes formalice su interés en una oferta concreta podría determinar quién gana la carrera por un jugador cuya forma en la Copa del Mundo ha convertido una búsqueda de verano en una prioridad urgente.
