Fajardo y el presidente del club, Ángel Haro, abordaron la saga en curso durante la presentación oficial de las tres primeras incorporaciones del verano del club, Facundo Bernal, Fran García y Diego Conde, en la Ciudad Deportiva Luis del Sol.
Ceballos dejó el Real Madrid el mes pasado tras acordar la rescisión del último año de su contrato, convirtiéndose en agente libre y reavivando las esperanzas de un regreso al club donde se formó en la academia antes de unirse al Real Madrid en 2017 por una tarifa de alrededor de 16.5 millones de euros, ganando 16 trofeos durante su tiempo en el Santiago Bernabéu, incluidos tres títulos de la Champions League y dos coronas de La Liga.
"En cuanto a Dani, primero que nada, quiero felicitarlo por su reciente paternidad, tanto a él como a su familia, y enviar un gran beso a las niñas.
"Tal como están las cosas hoy, no hay nada significativo que informar. Estamos trabajando en un plan con posiciones que son prioridades para nosotros. El nombre de Dani está ahí. Sé exactamente lo que significa hablar de Dani para ustedes como medios, y para los aficionados, pero no me centraría en Dani ni en ningún nombre individual.
"Creo que no deberíamos convertir los mercados de fichajes en telenovelas; necesitamos trabajar en ello con el respeto que requiere, con la máxima discreción, con el máximo compromiso, y en lo que respecta a Dani, hasta ahí llegaré," dijo Fajardo a los periodistas.
Haro fue igualmente reacio a elaborar más sobre la postura del club.
"Como dije en mi última aparición, y como Manu acaba de indicar, en última instancia, cualquier fichaje depende de muchas cosas, depende de una serie de factores: depende, obviamente, de que haya espacio dentro del límite salarial, depende de que sea una posición que necesitemos en ese momento, depende de que el entrenador quiera a ese jugador específico y no a otro, depende de todos esos tipos de factores. Cuando esos factores se alinean, el fichaje ocurre," dijo el presidente del Betis.
Ceballos, que cumple 30 años en agosto, ha acordado renunciar al último año de su salario en el Real Madrid como parte de la rescisión, pero cualquier movimiento hacia el Real Betis aún depende de que el club encuentre espacio para él tanto dentro de su límite salarial como en un mediocampo ya bien abastecido, tras un verano en el que el club ha priorizado el fortalecimiento de otras áreas de la plantilla antes de su regreso a la Champions League por primera vez en 21 años.
