El club enfrenta un problema de dos caras: varios jugadores del primer equipo bajo escrutinio para un traspaso no tienen intención de irse, mientras que otras operaciones siguen sin resolverse a pesar del contacto continuo en las últimas semanas. Entre los que tienen su futuro en discusión están Marc Casadó, Roony Bardghji, Jules Koundé, Marc-André ter Stegen y Ronald Araujo.
En el caso de Casadó, el Barcelona se mantiene fiel a la hoja de ruta establecida al inicio del verano, ni siquiera la lesión de Frenkie de Jong ha llevado a la jerarquía del club a replantearse la situación. La opinión interna es que vender al centrocampista generaría una tarifa significativa mientras alivia la profundidad de la plantilla en una posición con mucha competencia.
Casadó continúa entrenando bajo Hansi Flick mientras tanto, con varias ofertas sobre la mesa pero ninguna cerca de ser finalizada. Al Hilal ha estado presionando durante semanas para ficharlo, aunque el graduado de la academia quiere sopesar todas sus opciones cuidadosamente antes de tomar una decisión final.
La situación de Roony es similar, con su futuro a largo plazo también se espera que esté lejos del club, aunque sigue sin estar claro si alguna salida tomaría la forma de un préstamo o un traspaso permanente. El extremo sueco comenzó la pretemporada la semana pasada y continúa trabajando bajo Flick mientras se resuelve la situación.
La salida más avanzada es la de Ter Stegen. Un acuerdo entre Ajax y el portero ha estado en vigor durante semanas, aunque varios detalles burocráticos y contractuales entre el alemán y el Barcelona siguen sin resolverse. Esos cabos sueltos han retrasado un movimiento que, en principio, ya debería haberse finalizado. Con Joan Laporta y Deco - ambos en el Mundial - de vuelta, la intención es acelerar las conversaciones y cerrar el trato lo antes posible.
Koundé y Araujo presentan una imagen muy diferente a los otros tres casos. A pesar de estar bajo el escrutinio del mercado de fichajes, ninguno de los defensores tiene intención de dejar el Barcelona este verano. Koundé dejó clara su posición el sábado pasado tras la eliminación de Francia en el Mundial, diciendo que su prioridad era disfrutar de un breve descanso antes de regresar al entrenamiento de pretemporada en la mejor condición posible.
Araujo, mientras tanto, regresó a los entrenamientos el lunes, aunque actualmente está trabajando junto al grupo en lugar de estar completamente integrado, debido a los problemas físicos que le impidieron jugar minutos en el Mundial. El uruguayo tiene un objetivo claro para la próxima temporada: recuperar su puesto de titular y reafirmarse como uno de los líderes de la defensa del Barcelona.
