El último movimiento del Barcelona se produjo en forma de una reunión en Madrid entre el director deportivo Deco y Fernando Hidalgo, el representante del argentino, una cumbre que ha producido un cambio en la estrategia de los esfuerzos del club para llevar al delantero al Camp Nou.
Álvarez ya no se espera que repita el tipo de gesto público que hizo durante la Copa del Mundo en Estados Unidos, cuando dijo a los periodistas en la zona mixta que quería ser transferido porque "quería cumplir un sueño".
En cambio, el club ahora favorecerá un enfoque diplomático basado en el diálogo: Álvarez se presentará a entrenar con el Atlético de Madrid como de costumbre y evitará comentarios públicos, esperando en su lugar una reunión primero con su entrenador y luego con la jerarquía del club para reiterar que quiere dejar el Metropolitano y que Barcelona es el único destino que aceptará.
Dadas las posiciones mantenidas hasta ahora por Diego Simeone y Miguel Ángel Gil, quienes han sido firmes en oponerse a cualquier venta, queda por ver si este nuevo enfoque abre un camino hacia adelante.
Los tomadores de decisiones del Atlético tendrán que sopesar el riesgo de mantener a un jugador que les ha dicho que quiere salir, y que seguirá recordándoles una promesa que su representante dice que se hizo de que se le permitiría irse si llegaba una oferta adecuada.
El Barcelona ya había tanteado el terreno con una oferta de cerca de 100 millones de euros durante la Copa del Mundo, que el Atlético rechazó, y la cifra ha aumentado desde entonces de manera incremental, acercándose primero a esa marca y ahora se entiende que está más cerca de 120 millones de euros.
El propio Álvarez considera que la propuesta del Barcelona es buena para ambas partes, una opinión que el Atlético no comparte. Lógicamente, cualquier diálogo renovado entre el jugador y su club necesitaría ir acompañado de una mejora sustancial en la oferta financiera del Barcelona si se quiere tener alguna posibilidad de éxito, con las dos partes aún a cierta distancia en la valoración a pesar de las crecientes cifras que se están discutiendo.
